Los jardines dotan de vitalidad y serenidad a tu hogar, si durante el día se ve increíble, en la noche puedes hacerlo lucir también espectacular. Cuando deseamos iluminar nuestro jardín lo podemos hacer de tres formas diferentes, pues cada una tiene una característica que nos ayudará a darle un toque de diseño único a nuestro hogar.

Iluminación directa: Es aquella necesaria que sirve para una función específica, por ejemplo, para enfocarla a una zona para leer, alumbrar una cancha de tenis, etc. Además, suelen usarse luminarios o arbotantes de pared para hacerlo.

Iluminación de realce: Es para darle protagonismo a alguna cosa, como los árboles del jardín. Normalmente, se enfoca de abajo hacia arriba para darles mayor realce. La luz posee un ángulo agudo hacia el objeto a resaltar.

Iluminación Indirecta: Aquella luz tenue que alumbra ciertas partes de nuestro jardín y otras las mantiene obscuras. Esto se puede ver cuando instalamos farolas o estacas para formar un camino.

Whatsapp