Tener un espacio pequeño no tiene por qué ser un impedimento para tener un jardín y dotar de vitalidad y armonía nuestro hogar.

Lograrlo, sin duda, nos tomará tiempo, ya que tendremos que prestar atención a los distintos detalles y cuidados que un jardín requiere. Sin embargo, descubriremos que esta labor es muy gratificante y ver sus resultados lo será aún más.

1. Elige el espacio adecuado

Existen distintas formas de montar un jardín en espacios pequeños. Esto dependerá del espacio del que dispongamos, del clima de nuestra zona y sobre todo de nuestros gustos. Sin embargo, lo primero que debemos tener en cuenta es la cantidad de luz natural que ingresa a nuestro departamento y en qué lugares lo hace. Esto se puede pensar de la siguiente manera:

  • Donde hay luz plena del sol: el lugar recibe luz por más de 6 horas diarias.
  • Donde hay luz parcial: recibe hasta 4 horas diarias.
  • Espacio poco iluminado: el tiempo de luz solar que recibe es menor a 4 horas diarias o nula. En estos casos, y de ser necesario, puedes incluir luz artificial, por ejemplo, lámparas LED para el crecimiento de cultivo en interiores.

Balcón o terraza

Estos lugares son ideales para comenzar con nuestro jardín. Sin embargo, si no contamos con un espacio cubierto, debemos tomar ciertas precauciones para cuando llueva, especialmente si hay tormentas fuertes. Esto se debe a que el exceso de agua puede ser dañino para nuestras plantas, generando hongos, arrastrando nutrientes y, en consecuencia, enfermándolas. Algunos consejos para evitar lo anterior son los siguientes:

  • Utilizar sombrillas de plástico transparentes, así nuestras plantas tendrán luz y también estarán protegidas del exceso de agua. Si contamos con el espacio necesario, también podemos montar un pequeño invernadero para acaparar más plantas y protegerlas del clima.
  • También podemos colocar piedras en el fondo de las macetas, entremezclándolas con la tierra. Esto les ayudará a drenar más fácilmente el exceso de agua. Cualquier tipo de piedra puede funcionar, incluso las piedras decorativas que, si bien suelen destinarse para las superficies, también nos servirán para este fin.
  • La corteza de pino también es una buena opción y un método totalmente natural. Favorece a un mejor drenaje y evita la pudrición de las raíces.

En el caso de que nuestras plantas sean especies no resistentes a heladas o climas extremos, tendremos que optar por llevarlas al interior.

Interiores

En el caso de no tener balcón o terraza, no hay que desesperarnos. Hay infinidad de espacios dentro de nuestro departamento donde podremos colocar plantas y crear nuestro jardín. Por ejemplo, en algunos espacios de la cocina pueden lucir muy bien, ya sea en alguna repisa, en el marco de la ventana o incluso como centro de mesa. Las plantas comestibles como el orégano, la albahaca, entre otras, son una excelente opción.

El baño es otro lugar donde las plantas de interior quedan bien, ya que suele ser un espacio cálido y húmedo. Además, se volverá la opción ideal si tiene entradas de luz natural. Podemos colocarlas en alguna estantería, junto a la bañera o colgarlas en el soporte de la cortina de baño.

No obstante, vale la pena destacar que tener plantas en el suelo, colgadas o sobre repisas no son la única alternativa. Existen otras opciones que pueden funcionar tanto para interiores como exteriores:

  • Jardín vertical: las ideas para esto abundan y son muy originales. Podemos apilar macetas, armar estanterías, utilizar blocks e incluso colgar plantas en pallets de madera. El reciclaje de soportes y contenedores es muy común en este tipo de jardines.
  • Frascos con agua: si trabajar la tierra nos resulta difícil, esta es una opción para nosotros. Podemos colocar plantas en frascos de vidrio transparente que contengan agua, permitiendo que la raíz se sumerja. Debes tener en cuenta que no todas las especies sobreviven por mucho tiempo en este tipo de jardín, pero las que sí funcionan bien son la menta, la lavanda, la salvia y el romero.
  • Terrarios: son ideales para espacios pequeños y pueden albergar gran variedad de plantas, además de que resultan ser un arreglo decorativo muy bonito. Son recipientes en los que se crean las condiciones ambientales necesaria para distintos tipos de plantas.

2. Selecciona las plantas

Plantas tropicales: hay gran variedad, con flores vistosas y hojas coloridas. Responden muy bien a los climas húmedos y cálidos, por lo cual es ideal tenerlas en el exterior durante el verano y, con el cambio de estación, se adaptan perfectamente al interior del hogar. Algunos ejemplos de estas plantas son el Ficus, Bromelia, Citronella, Pothus, Espada de San Jorge, entre otras.

Suculentas y cactus: estas especies son muy resistentes, no requieren demasiada agua, prefieren la luz indirecta y pueden adaptarse tanto al interior como al exterior. Podemos crear arreglos de plantas para centros de mesa, estanterías y más, usando macetas pequeñas e individuales.

Plantas de interior con flor: si bien es complicado hacer que algunas especies florezcan, existen otras más amables que no necesitan de muchos cuidados, con un espacio húmedo y luz indirecta, es suficiente. Por ejemplo, la Violeta Africana, cuya flor puede perdurar todo el año, los Lirios de la paz, que florecen en verano con buenas condiciones y la Begonia, poco exigente y muy variada.

Plantas alimenticias: como ya mencionamos, podemos tenerlas en nuestra cocina. Las más populares son la menta, el cilantro, perejil, cebolla china, orégano, bálsamo de limón o la albahaca. Todas son fáciles de cultivar y las tendremos a nuestro alcance para utilizarlas en los platillos. Debemos tener en cuenta que necesitan luz natural y un buen drenaje, por lo que se recomienda colocar un plato debajo del recipiente que las contenga.

Whatsapp